Matthias Buchinger, el artista polivalente sin pies ni manos

Retrato de Matthias Buchinger.

En el mundo del espectáculo, ha habido artistas como Prince Randian (1871-1934) o Aloisia "Violetta" Wagner (1907-1973), que mostraban una habilidad aparentemente imposible para alguien sin extremidades, pero sus actos palidecen en comparación con los de Matthias Buchinger (1674-1740).

Detalles generales de su vida 

Árbol familiar de Matthias Buchinger.
Nacido el 2 de junio de 1674 en el principado de Ansbach, un principado imperial libre del Sacro Imperio Romano Germánico, debido a su ausencia de extremidades, su aspecto preocupó a sus padres. En lugar de extremidades completas, tan solo tenía muñones, algo más largos en los miembros superiores. Según contaba él mismo, su forma les preocupaba tanto que intentaban ocultarlo pero, cuando trataron de buscarle un oficio como sastre, añadió burlonamente que desistieron porque no tenían donde ponerle el dedal. 

De sus cuatro esposas, las tres primeras murieron poco después de un parto, mientras la última le sobrevivió. La primera fue Elsebe Shoomaker (1685-1703), con quien tuvo a Charlotta en Hesse-Kassel en 1702. El 3 de diciembre de 1706, se casó con Margeth Afsawein (1687-1710), con quien tuvo a Godfrey, Margareth y Ann Mary, muriendo tras el nacimiento de esta última. Lo mismo ocurrió con su tercera esposa, Anna Catharin Kelmelmeyer ( -1722), con quien se casó el 24 de julio de 1710, y con quien tuvo a Sibilla, Rahel, John Adam, Matthias Jr., William y George. Aanna Elizabeth Tyse (1700-), con quien se casó el 17 de julio de 1722 en Belfast y con quien tuvo a Elizabeth, Sarah, Ann Cathrin y Christopher, le sobrevivió.

Artista de muchos talentos

Rastrear su actividad no es sencillo, pues a menudo, especialmente cuando no era tan reconocido o llegaba a una nueva región, no era aludido por su nombre, sino como "enano alemán sin manos ni pies", pero atendiendo a sus talentos, la época y los lugares por los que se movió, sería difícil que muchos otros encajaran en la misma descripción. 

Atendiendo a esto, su primera actuación habría ocurrido en la feria de Pascua de Leipzig en 1694, pues Michael Chron de Merckendorff, procedente de Ansbach, exhibió a un joven con sus mismas características físicas. En Estrasburgo, Georg Weinhard le consiguió el permiso para actuar en la feria navideña del 29 de diciembre de 1710. Este permiso era fundamental, pues podía incluir restricciones. Cuando él mismo lo solicitó el 19 de diciembre de 1708 para actuar en la feria de Año Nuevo de Nuremberg, el consejo limitó su presencia a posadas y restaurantes para evitar que las embarazadas se impresionaran al verlo y parieran hijos con su mismo aspecto.

Caligrafía y dibujo

Autorretrato con micrografía en el pelo.

Los anuncios y octavillas anunciaban e ilustraban sus destrezas, comenzando con el impreso por Elias Beck (1679-1749) en torno a 1710. Aunque tuvieran la necesidad de exagerar, según los pocos testimonios de testigos en primera persona y sus logros, se ajustaban bastante a la realidad. Su principal maestría fue la caligrafía, especialmente la micrografía, es decir, escribir con letras muy pequeñas. Se decía que no se podía saber si habían sido escritas o impresas. En el espectáculo, el mismo cortaba el cálamo y le escribía un autógrafo o unas palabras a los espectadores. Podía escribir tanto de izquierda a derecha como de derecha a izquierda, en vertical o con las letras volteadas verticalmente. Esto le permitía ganarse entre las familias pudientes, pues podía transcribir en micrografía sus árboles familiares o documentos personales. En los dibujos podía incluir textos micrográficos.

Construcción en madera y tocar instrumentos musicales 

También fabricaba instrumentos musicales y los tocaba ante el público. Estas construcciones eran básicamente adaptaciones para poder tocar con los muñones. De esta manera, durante su carrera tocó la pandereta, el dulcémele, la flauta, la flauta travesera, la gaita, el oboe, el flajolé, el timbal y violín. Según Lewis Nicola, la flauta estaba fijada en una caja con botones fuera que cubrían los agujeros y las claves. El dulcémele lo colocaba sobre un bloque, con una tabla hecha por él encima, que se ajustaba al instrumento. Según testimonios, bailaba muy galantemente mientras tocaba la flauta.

Esta pericia en la carpintería le servía para tallar maravillas del mundo y colocarlas en botellas Whimsey. Lorenz Berger, basándose en la imagen de Beck, lo ilustraba. En la versión más antigua, se muestra introduciendo una escena minera en la botella.

Presdigitación 

En la entrada de su diario el 14 de noviembre de 1719, Nicholas Blundell señalaba que era un presdigitador. Edward Godfrey indicaba que era tan diestro en los trucos de magia como el célebre Isaac Fawkes. En The Whole Art of Legerdemain or Hocus Pocus in Perfection...To which are added several Tricks of Cups and Balls...As performed by the little Man without Hands or Feets, se describe cómo lograba alguno de sus trucos. Para el juego del trile, daba el cambiazo por otros tres vasos del mismo metal y tamaño. Describe métodos para hacer aparecer, desaparecer o multiplicarse la bola. Estos vasos también los utilizaba tras moler el trigo en harina, pues, al levantarlos, en el primero habrá trigo otra vez, en el segundo una manzana, naranja o una gran bola y en el tercero sacaba un pájaro que alzaba el vuelo. Según Edward Godfrey, conjuraba monedas, hacía trucos con dados, barajaba las cartas, construía castillos de naipes o hacía trucos con ellos.

Otros

Dominar cada una de estas aptitudes hubiera sido suficiente incluso para una persona con manos y pies, pero Buchinger fue más allá. Jugaba al kegel o kegeln, un juego de nueve bolos donde intentaba golpear a bolos concretos evitando otros, golpear a dos bolos cercanos mientras evitaba las velas encendidas entre ellos o tirar bolos, sobre los que estaban un vaso de licor, sin derramar una gota. Otros actos incluían enhebrar una aguja, peinarse, afeitarse, empolvarse la peluca, cortar el papel en formas curiosas, lanzar espadas a un objeto a gran distancia, cargar y disparar tanto una pistola como un rifle con precisión.

Viaje a occidente 

Al comienzo de su carrera, actuó dentro de las fronteras del imperio, pero en 1717 actuó en París, donde fue conocido como Mathieu Bouchingre. En Histoire Journalière, Louis-François Dubois de Saint-Gelais dijo que ese año no hubo muchas curiosidades en la feria de Saint-Germain-des-Prés en París, pero resaltó a un alemán sin piernas ni manos, con solo dos muñones, uno con una especie de pulgar que usaba sus muñones para sostener una pluma, que escribía muy bien, agitaba la pandereta, jugaba al trile, hacía castillos (o trucos) de naipes, disparaba una pistola y tiraba dos bolos muy próximos sin tocar las velas entre ellos. Destacó que cerca de la puerta tenía una esposa muy bella y un hijo que, por la fecha, sería Anna Catharin Kelmelmeyer.

En el libro de contabilidad del Luis XV (1710-1774), se cuenta que el 9 de abril de 1717 se le pagaron 120 libras por entretener al joven rey en el palacio de las Tullerías. Esto proporciona cierta credibilidad a la octavilla que afirmaba que actuó frente al emperador alemán y a sus majestades reales de Suecia, Dinamarca, Prusia, Polonia y otros príncipes y potentados. Un anuncio del Daily Post del 31 de diciembre de 1723, afirmaba que hizo aparición ante tres emperadores y la mayoría de reyes y princesas de Europa, incluyendo a Leopoldo I (r. 1658-1705), José I (r. 1705-1711) y Carlos VI (r. 1711-1740) del Sacro Imperio Romano Germánico.

El Daily Courant del 10 de octubre de 1717 indicó que el lunes siguiente haría su debut en las islas británicas. El público era distinto al del continente. Muy abundante pero menos refinado, sin el poder adquisitivo para su trabajo y para mantener a su familia. En lugar de ferias, las exhibiciones eran en posadas y tabernas, comenzando en The Globe y en Duke of Marlborough's Head. No obstante, estuvo en presencia del rey Jorge de Gran Bretaña (r. 1714-1727) en varias ocasiones, diciéndose que actuó para la familia real en el palacio de St. James en 1724. No le fue tan mal, pues en estas islas fue donde pasó el resto de su vida.

Fuentes

  • Jay, R., & Metropolitan Museum of Art (New York, NY). (2016). Matthias Buchinger:" the Greatest German Living". Los Angeles: Siglio.
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No os diré "No donéis", pues no todos los gastos son amargos