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El árbol que se posee a sí mismo

El hijo del árbol que se posee a sí mismo
En la ciudad de Athens, en Georgia, cerca de la costa este de Estados Unidos, un árbol hizo historia al poseer la propiedad de sí mismo y los 2,4 metros de radio que le rodean. Se trataba del Jackson Oak, un roble blanco americano de edad indeterminada, pero que se cree que ya estaba allí antes de la fundación de la ciudad.

La historia se conoce desde el 12 de agosto de 1890 cuando el Athens Weekly Banner publicó el artículo "Deeded to himself". En él contaba como el coronel William Henry Jackson, profesor de la Universidad de Georgia e hijo y hermano de congresistas, guardaba bellos recuerdos de este árbol que estaba en su propiedad. Dado que quería protegerlo, entre 1820 y 1832, le cedió su propia propiedad y del suelo que lo rodeaba. Según el propio artículo, decía que entonces aún había gente que conocía la historia de primera mano.

Este roble era anterior a la transformación del lugar en zona residencial a principios del siglo XIX. En 1906, debido a la erosión de la base, George Foster Peabody pagó para que tuviera un nuevo suelo y una placa conmemorativa. El año siguiente sufrió daños irreparables durante una tormenta de nieve, comenzando a pudrirse. El 1 de diciembre de 1942, el roble de 30 metros se derrumbó por un fuerte vendaval, aunque posiblemente hubiera muerto años antes por la putrefacción de las raíces. Por alguna razón que se desconoce, no se contaron los anillos para estimar la edad del árbol, que se creía que estaba allí entre mediados del siglo XVI y finales del XVIII. Cuatro años después, se trasplantó un descendiente del roble original que aún reside en el mismo lugar abierto al público, a pesar de encontrarse en una zona residencial.

No obstante, más allá del autor anónimo del artículo, nadie ha afirmado haber visto la escritura del árbol. Puede ser que se perdiera o ya no exista, pero de conservarse, no tendría validez legal porque el árbol no tenía la capacidad de recibir la escritura y, menos, de aceptarla.

Por otra parte, William H. Jackson no poseía la parcela donde estaba el árbol, sino la contigua. Jackson y su esposa Mildred le vendieron el terreno en 1932 al Dr. Malthus Ward, la misma fecha que se indica en la placa sobre la escritura del árbol. El condado de Clarke no sabe cuando adquirió la propiedad Jackson, aunque se sabe que perteneció al alcalde James Meriwether. El verdadero problema es que Jackson pasó su infancia en el condado de Jefferson, a más de 100 kilómetros del condado de Clarke.

El terreno donde se sitúa se considera de servidumbre de paso, apareciendo como una esquina de forma extraña en la propiedad adyacente. Los propietarios de su alrededor son quienes lo cuidan y el gobierno unificado de Athens-Clarke reconocen, a pesar de la ley, que el árbol se posee a sí mismo. El roble tiene el mérito de ser uno de los símbolos más queridos de la ciudad, junto al arco de la Universidad de Georgia y su cañón doble.

Fuente:Wikipedia.

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