¿De dónde viene el orden del alfabeto?

Botones con las letras de la A a la H.

Seguro que, durante gran parte de vuestras vidas, vuestra rutina ha sido encender la radio para oír a Edison recitar el alfabeto una y otra vez. "¡A!", decía, luego "B", "C" solía decir a continuación. Ante este necesario contenido cultural de calidad, ausente en la sociedad actual, uno se pregunta, ¿por qué el abecedario tiene ese orden? 

Historia del alfabeto

Alfabeto protosinaítico 

Proto-sinaitic script

Entre las minas de turquesa de Sarabit al-Khadim, en la península del Sinaí, se encontraron inscripciones en escritura protosinaítica del siglo XVI a.C., que han producido distintas interpretaciones, pero que se consideran el alfabeto más antiguo conocido, aunque se han ido descubriendo otros contemporáneos y similares, como las inscripciones de Wadi el-Hol. 

Son grafemas pictográficos, es decir, sus símbolos o letras son dibujos, basados en los jeroglíficos egipcios o la escritura hierática, que es la simplificación de los jeroglíficos. Estos sistemas escriben tanto de izquierda a derecha (dextrógrado) como de derecha a izquierda (sinistrógrado), por lo que podían reorientarse. Asimismo, son acrofónicos, por lo que representan el sonido del primer fonema del lexema de lo que representan. Explicado de forma práctica, por ejemplo, el grafema de cabeza de buey, reconstruido como *ˀalp- (1) ("buey"), sería el símbolo para la oclusiva glotal (ʾa). 

Alfabeto ugarítico 

Ugaritic alphabet

Sea cual sea el primer alfabeto, aquellos que se han encontrado se hallan bajo el área de influencia egipcia, incluyendo las conquistas de Tutmosis III (1479-1425 a.C.) durante el Imperio Nuevo (1570-1069 a.C.). En Ugarit, la actual Ras Shamra, en la costa noroccidental de Siria, cuando formaba parte de los dominios del Imperio hitita, los escribas debían aprender la escritura cuneiforme sumeria, una lengua aislada y conservada por tan solo por escrito debido a la tradición babilónica, el acadio, el hitita de los maestros y su propia lengua. Esta escritura usaba numerosos signos silábicos complejos, por lo que, unas décadas antes de la destrucción de Ugarit en 1185 a.C., se creó un alfabeto con tan solo 30 signos cuneiformes simplificados para los textos administrativos (2), 27 para los literarios y religiosos y una versión más corta con 22 que alcanzó Tell Ta‘annek, al sur. Los signos más sencillos se corresponderían con los sonidos más frecuentes, ordenándolo según el misterioso alfabeto protocananeo. La versión abreviada tenía variantes adaptadas a los dialectos.

Las simplificaciones introducidas en el alfabeto ugarítico eran un reflejo de la escritura protosinaítica. De esta manera, la oclusiva glotal (ʾa) mencionada antes se correspondería con ʾa; b (*bayt-, "casa") con b; g (*gaml-, "palo arrojadizo") con g y así sucesivamente, pero no siempre de forma tan clara.

La mayoría de las tablillas mantienen el mismo orden, en algunos casos indicando el equivalente silábico acadio a su lado. Tan solo una tablilla en Ugarit y otra de Beth-Shemesh reflejan un orden conocido en el sur de Arabia en el primer milenio antes de nuestra era. No se mantuvo el paquete completo de grafemas para todos, pues la adaptación a los cambios fonéticos supuso que tuvieran diferentes destinos en arameo, fenicio y hebreo. 

Legado fenicio 

Evolution alphabet
En el siglo X a.C., las inscripciones arameas, cananeas y fenicias, descendientes del alfabeto ugarítico septentrional, son muy parecidas, sugiriendo una segunda estandarización. Esta se puede confirmar en torno al 850 a.C., en la ciudad fenicia de Tiro. El prestigio fenicio supuso un modelo a seguir. Su alfabeto tenía 22 grafemas, coincidiendo con el número de fonemas fenicios, fijándose la escritura sinistrógrada y su aspecto. Los otros pueblos que utilizaron esta escritura fueron marcando sus diferencias por entonces. El arameo, hebreo y, posteriormente, el griego, desarrollarían o abandonarían grafemas según sus necesidades, pero generalmente mantendrían el orden alfabético. Como el latín derivó directa e indirectamente, a través del etrusco, de alfabetos griegos

Notas

  1.  El asterisco indica que se trata de una reconstrucción, por lo que lo ignoramos
  2. 29 de los 30 grafemas tenían fonemas y uno era un alófono añadido a posteriori. Tres se usaban como oclusiva glotal, pero con distinta vocal (ʾa, ʾi, ʾu).

Fuentes

  • Andrew, R. (2007). The Story of Writing: Alphabets, Hieroglyphs & Pictographs.
  • Millard, A. (2012). The alphabet. Languages from the World of the Bible, 14.
  • Richey, M. (2019). The alphabet and its legacy. En The Oxford Handbook of the Phoenician and Punic Mediterranean (pp. 241-255). Oxford University Press. 
  • van Soldt, W. H. (2010). The interaction of syllabic and alphabetic cuneiform writing in Ugarit. The Idea of Writing: Play and Complexity. Leiden, 345-355.
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