El lagarto que evita sin querer la transmisión de la enfermedad de Lyme
Hay animales que sirven como reservorio natural de agentes infecciosos, como las ratas para la Yersinia pestis en la saliva de las pulgas o o los murciélagos para el virus del Ébola, de Marburgo y muchos otros. No obstante, hay un reservorio que, a pesar de ser el huésped de un vector patogénico, impide la transmisión de la enfermedad.
Inmunidad transmitida a Borrelia
La enfermedad de Lyme es una enfermedad provocada por bacterias del género Borrelia que son transmitidas por garrapatas del género Ixodes. En California, las garrapatas subadultas Ixodes pacificus son el vector del completo de especies Borrelia burgdorferi, donde su especie homónima y B. bissettii son patogénicas y B. andersonii no. Estas garrapatas parasitan a varios huéspedes, como la rata cambalachera de patas oscuras (Neotoma fuscipes), la rata canguro de California (Dipodomys californicus) y al lagarto de cerca occidental (Sceloporus occidentalis), el lagarto más común de la región. El problema para las bacterias es que dicho lagarto es un reservorio involuntariamente incompetente. No porque se desparasite o no consiga llegar vivo hasta un humano, sino porque su sangre, de la que se alimenta la garrapata, es letal para la bacteria espiroqueta.
Este fenómeno se llama zooprofilaxis y no solo destruye a las bacterias Borrelia presentes en las garrapatas sino que evita que las adquieran. Es consecuencia del propio sistema inmunológico del lagarto. De esta manera, al ser huésped importante de parte de las garrapatas de la región, la incidencia de enfermedad de Lyme se reduce, porque otros lagartos no tienen esta inmunidad, como también ocurre con el lagarto alígator septentrional (Elgaria multicarinata). Incluso cuando escincos del género Plestiodon reducen la carga viral en ninfas, la Borrelia puede infectarlos.
Las garrapatas tampoco son una alegría
Por otra parte, las garrapatas no dejan de ser unos parásitos que chupan la sangre y pasan factura. Los machos tienen colores distintivos en el vientre y, especialmente en primavera y verano, compiten agresivamente con otros, aplanando su vientre lateralmente o haciendo flexiones para mostrar dichos colores al competidor. También muestran sus escamas negras y azules a las hembras. Cuando está infectado con garrapatas, los lagartos no rinden en las competiciones, buscan lugares más fríos, pierden masa corporal y son presas más fáciles del hemoparásito Plasmodium mexicanum. Un lagarto sumiso y proclive a retirarse, incluso tras completar su exhibición, no consigue defender su territorio y, en consecuencia, se mueve en un área más pequeña, reduciendo las posibilidades de reproducirse con una hembra. Esta relación también existe con los parásitos, por lo que los machos más agresivos y con más territorio son más proclives a infectarse pero, si se ven afectados después de la época de apareamiento, el impacto es menor.
Fuentes
- Lane, R. S., & Quistad, G. B. (1998). Borreliacidal factor in the blood of the western fence lizard (Sceloporus occidentalis). The Journal of parasitology, 29-34.
- Lane, R. S., Mun, J., Eisen, L., & Eisen, R. J. (2006). Refractoriness of the western fence lizard (Sceloporus occidentalis) to the Lyme disease group spirochete Borrelia bissettii. The Journal of parasitology, 92(4), 691-696.
- Ticha, L., Golovchenko, M., Oliver Jr, J. H., Grubhoffer, L., & Rudenko, N. (2016). Sensitivity of Lyme borreliosis spirochetes to serum complement of regular zoo animals: potential reservoir competence of some exotic vertebrates. Vector-Borne and Zoonotic Diseases, 16(1), 13-19.
- Lanser, D. M., Vredevoe, L. K., & Kolluru, G. R. (2021). Tick parasitism impairs contest behavior in the western fence lizard (Sceloporus occidentalis). Behavioral Ecology and Sociobiology, 75(2), 40.

