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¿Por qué los gatos tienen 7 o 9 vidas?

A veces los gatos son un misterio. Se dice que los gatos tienen siete vidas, pero en otros países tienen nueve. En principio parece seguir la típica tendencia por la que todo es mejor en otros países y hasta los gatos duran más. Es normal que nos liemos, si nos angustiamos buscándole tres patas. Pero, ¿de dónde viene sus múltiples vidas?


Por una parte, el origen común del mito puede provenir de la capacidad que tienen los gatos para escapar de situaciones amenazantes. En el caso de las caídas, el reflejo de enderezamiento permite al gato girar el cuerpo para situar las patas en dirección al suelo aumentando las posibilidades de supervivencia. Aunque hay un estudio que asegura que el daño sufrido por las caídas dejaba de aumentar a partir del séptimo piso porque alcanzaba la velocidad terminal en la caída, debido a un sesgo, esta conclusión podría aplicarse solo a los gatos que sobreviven. Es decir, solo los gatos que caen por encima de un séptimo piso y no mueren, no van a sufrir un daño proporcionalmente mayor al caído del séptimo.

Sin embargo esto no resuelve el misterio. En Italia, Alemania, Grecia, Brasil y los países hispanohablantes los gatos tienen 7 vidas mientras que en otros tienen 9. Es más, para los turcos y árabes tienen 6. ¿Eran más resistentes los gatos de unas zonas respecto a otras? ¿Se los mataba con más saña?


En Romeo y Julieta, en el acto III en una conversación entre Tebaldo y Mercucio ya se menciona el número de vidas del gato. Al ser una historia inglesa menciona 9, aunque en traducciones al español el número cambie. Además, un dicho inglés dice así: "Un gato tiene nueve vidas. Juega durante tres, se aleja en las otras tres y se queda en las tres últimas".

En una de las leyendas que rodean al Cait Sith, una criatura mítica de Escocia e Irlanda, decía que se trataba de una bruja capaz de convertirse en gato nueve veces, pero solo podían recuperar su forma original ocho veces, siendo la novena transformación la definitiva. Esta asociación este los gatos y las brujas no es única, ya que los espíritus familiares solían adquirir forma de gatos. En la novela de William Baldwin, Beware the Cat (1553), se repetía la afirmación de que las brujas podían convertirse nueve veces en gatos.

El número 9 se ha asociado con la Trinidad de las Trinidades o con la Enéada heliopolitana que agrupaba a 9 dioses egipcios descendientes del dios solar (Ra o Atum), pero sin una relación clara. Existe la posibilidad de que el 6, el 7 y el 9 sean números considerados mágicos por sí mismos, pero se desconoce como se llegaron a asociar con los gatos y por qué varía de un país a otro.

Fuente:The Cat in Magic and Myth,

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