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El verdadero Metal Gear

Metal Gear Solid: Peace Walker es una historia de robots gigantes y un drama de la guerra fría. Puede ser ficción, pero ¿sabías que a principios de la década de los 60, las fuerzas armadas de los Estados Unidos tenían un robot gigante?

Conoce al "Beetle".



Creado por Jered Industries en Detroit para el ominoso General Electric - y lo que más suena a Metal gear - en la Nuclear Materials and Propulsion Operation division, el Beetle era un monstruo mecánico diseñado por el Air Force Special Weapons Centre, inicialmente para servir y mantener una futura flota de bombarderos atómicos. De acuerdo a los informes desclasificados de las Fuerzas Aéreas, su construcción empezó en 1959 y terminó en 1961.

A diferencia de los Metal Gears, el Beetle no era bípedo. Además, tenía un piloto, por lo que no utilizaba ninguna IA. De cualquier forma nunca intentó destruir el mundo. Pero su historia, diseño, construcción y funcionamiento son tan inquietantemente similares a las unidades "actuales" del universo Metal Gear que los fans de la serie deberían sentirse fascinados, especialmente dado que la línea temporal del Beetle coincide con la creación del Shagohod, de Metal Gear Solid 3.

Shagohod fue una gran máquina de guerra soviética, y como el Beetle, un producto de la Guerra Fría. Coincide en su relación con las armas nucleares y una obsesión con la promesa de la era atómica, pilotado por un solo hombre, fuertemente acorazado, y que también se deshizo de las engorrosas piernas en pos de un sistema de propulsión terrestre, aunque el Shagohod utiliza "tornillos" en vez de orugas tractoras.

Mientras el Shagohod era un peligro para la paz mundial - especialmente con los planes de exportar el vehículo a través del mar a los enemigos de Estados Unidos - el Beetle no podía ser más pacífico. El objetivo principal del Shagohod era servir como plataforma de lanzamiento de armas nucleares. El Beetle estaba para...reparar y mantener los motores, y cuando su principal actividad con los avión nuclear se canceló en 1961, fue asignado a los militarse de los Estados Unidos para limpiar los escombros causados por una explosión nuclear.

Como debía manejar grandes piezas, era necesario que el robot fuera enorme. Además, como debía realizar sus tareas con gran precisión y delicadeza, se le dio dos brazos con pinzas para "manos", que es de donde viene el nombre de Beetle.

Esto explica porque medía 5,79 metros de largo, 3,66 de ancho y 3,35 de alto, pesando 77 toneladas. El conductor estaba protegido por una armadura de acero de una pulgada de ancho en el exterior, media pulgada en el interior y un mínimo de 30 centímetros de blindaje alrededor de la cabina, que lo mantenían protegido de todo menos de las explosiones radiactivas más intensas. Por encima de todo esto, el cristal de la cabina era de 58 centímetros de ancho y estaba fabricado a partir de 7 paneles de vidrio con plomo.

Por otra parte, el conductor no podía abrir y entrar sin más. El dosel, que pesaba 6.800 kilogramos, tenía que ser levantado con elevadores hidráulicos y bajado con barras de orientación, un proceso que tardaba varios minutos. Una vez dentro, a pesar de la sensación claustrofóbica, el conductor tenía cierto grado de comodidad, con un pequeño televisor, aire acondicionado e incluso un cenicero.

Impulsado con un motor de 500 CV, el Beetle podía, en una superficie dura y plana, alcanzar una velocidad máxima de 8 km/h. Un poco más rápido (tampoco es que pudiera) y las vibraciones dañarían algunos de sus instrumentos. Era endiabladamente lento, sí, pero a cambio ganaba potencia. El robot tenía 85.000 libras de tracción en sus brazos.

A pesar de su fuerza, podía servir para realizar operaciones increíblemente delicadas. En una demostración pública en 1962, por ejemplo, el Beetle fue capaz de abrir una caja de huevos y coger uno sin romperlo.

También era capaz de alcanzar grandes alturas. La cabina, que era donde estaba el conductor y los brazos, era capaz de elevarse con cuatro pistones hidráulicos, y cuando habían alcanzado su límite, llegaba a los 8,23 metros del suelo.

Todo esto suena increíble, pero seguramente estás pensando que si este robot era real, ¿por qué no se sigue utilizando? ¿Por qué el personal militar de los Estados Unidos no va a la guerra con estos Metal Gear, en vez de tanques, tan típicos del siglo XX?

A pesar de todas sus promesas y su atractivo de ciencia-ficción, el Beetle no funcionaba muy bien. Sus fallos mecánicos eran constantes y el coste de su mantenimiento demasiado alto. El Beetle fue diseñado para el trabajo activo. Con el fin del programa de aviones atómicos, y debido a su tamaño, peso, y especialmente, a su velocidad y que el conductor necesitaba varios minutos para entrar y salir, hizo que el Beetle no pudiera hacer frente a sus nuevas tareas.

Actualmente, los robots militarse son más pequeños y ligeros, así como más fáciles de mantener. También se pueden manejar por control remoto, sin necesidad de crear una protección extrema para un solo piloto. en el 2010, puedes ver el legado del Beetle en vehículos controlados a distancia como el TALON, famoso por la película En tierra hostil (Hurt Locker, 2008), y el más similar a los Metal Gear, "Big Dog", encargado recientemente para el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos.

Se desconoce lo que le pasó al Beetle. Tal vez se esté oxidando en algún lugar, se estén utilizando sus piezas o está en algún rincón olvidado de las fuerzas aéreas cubriéndose de polvo.

O quizás la guerra cambió, y alguien encontró una manera de hacer que el Beetle fuera una amenaza para la paz mundial en algún remoto rincón del mundo, donde fuera volado en pedazos por Naked Snake. Al menos es lo que esta fascinante y tristemente olvidada pieza de maquinaria militar merece.

Vía: Kotaku

Comentarios

  1. Muy interesante, imagino que con los cuidadoso que era Ideo Kojima, utilizó varias referencias reales para el videojuego.

    Desde luego, vaya bicharraco, ahí sí que estaba uno seguro.

    Qué risa con el último párrafo.

    Saludos.

    ResponderEliminar

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