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El Spotify victoriano

En 1897, Thaddeus Cahill patentó lo que se convertiría en el telarmonio o dinamófono, que puede considerarse el primer instrumento musical electrónico significativo. El telarmonio era un instrumento masivo de unas 200 toneladas de peso y 18 metros de longitud con las proporciones y apariencia del generador de una central eléctrica con un coste de 200.000 dólares. Este monstruoso instrumento ocupaba todo el piso del "Telharmonic Hall" en la calle 39 y Broadway en Nueva York durante 20 años. A pesar de las excesivas proporciones del telarmonio, el sonido producido era tanto flexible e insólito sin parangón hasta los años 50 del siglo siguiente, y, aunque parezca mentira, era un instrumento "portátil", ocupando 30 vagones cuando era transportado de Holyoke, Massachusetts a Nueva York. El visionario teclado de 36 notas por octavo estaba adelantado a su tiempo ya que no se ganó la popularidad de los músicos que tenían poca experiencia con tal teclado, favoreciendo el fracaso del instrumento.



El telarmonio era un tipo de sintetizador aditivo - y Cahill probablemente acuñó la palabra "sintetizador" para describir su instrumento - que usaba un método electro-mecánico para generar su sonido. La única manera de escuchar el instrumento en una época anterior a los amplificadores y altavoces, era mandar el voltaje de salida por la línea telefónica. Cahill dio con la idea de interpretar música que mandaría por la red telefónica a los suscriptores de pago en hoteles, estaciones de ferrocarril y casas privadas; una especie de Spotify victoriano.
Mezclador de tonos
Las razones de las dimensiones del instrumento se debían a que usaba ruedas de tono "reotomo"; básicamente un conjunto de diferentes rotores que creaban tonos cuando giraban a través del contacto discontinuo con cepillos de alambre. Cada clave tenía su propio rotor con la forma adecuada para producir un conjunto de sobretonos armónicos. La primera versión del telarmonio necesitaba 408 dinamos, pesando cada uno varias toneladas (reduciendo en modelos posteriores, donde los sobretonos de los múltiples rotores se solapaban y los reotomos fueron reemplazados por dinamos de corriente alterna en los últimos modelos).

Básicamente hubo tres modelos del instrumento. El primer modelo completo, construido en Washington DC en 1906 y desplazado al tallar de Cahill en Holyoke, Massachusetts. El segundo, más pequeño (cuatro metros y 6350 kilogramos de peso), fue construido en Cabot St Mill en Hollyoke. La última máquina, instalada en el Telharmonic Hall en Nueva York en 1917, ya estaba obsoleto para la época, liquidado por la una más barata y eficiente de los tubos de vacío, altavoces y radio.

El telarmonio era básicamente una colección de 145 dinamos modificados empleando un conjunto de mangos especialmente engranados e inductores asociados para producir corrientes alternas de diferentes audiofrecuencias. Estas señales eran controladas por varios conjuntos de teclados polifónicos sensibles a la velocidad (de siete octavos, 36 notas por octavo ajustable a frecuencias entre 40-4000Hz) y asociado a un banco de controles. El sonido resultante era audible a través de bocinas de la caja de resonancias del piano, conectados directamente a la red telefónica en modelos posteriores o a una serie de receptores telefónicos adaptados con boninas acústicas especiales - esta era la única manera de amplificar el sonido en esta época anterior a los amplificadores (la invención de Cahill precedió a los amplificadores en 20 años). El telarmonio proporcionaba un amperio de intensidad a cada receptor telefónico de la red, siendo capaz de permitir escuchar la música sin descolgar el auricular del teléfono, aunque enmascaraba e interrumpía cualquier otra señal en la línea. El instrumento solía ser tocado por dos músicos (4 manos) y reproducía la música "decente" de la época: Bach, Chopin, Grieg, Rossinni, etc.
Dinamos del telarmonio III en el sótano del Telharmonic Hall
El sonido producido por el telarmonio en el Telharmonic Hall se encontraba con imperfecciones técnicas de sus intérpretes y por los errores de transmisión como descensos súbitos del volumen cuando se añadían voces extra y una reverberación en las notas graves que se decía que hacía la experiencia general "altamente irritante". Cahill completó el tercer y último telarmonio en marzo de 1911, siendo incluso más grande y cara que su predecesora. El tercer telarmonio tenía un conjunto completo de alternadores rediseñados y más potentes, imanes más fuertes para reducir la reverberación de los graves y controles de volumen. En instrumento se instaló en en 535 de la calle 56 oeste de Nueva York.

Cahill y la "New England Electric Music Company" fundaron un plan para transmitir "telarmonía" usando el telarmonio en hoteles, restaurantes, teatros y hogares privados a través de la red telefónica. Esta misión visionaria fracasó cuando el desembolso económico se convirtió en prohibitivo y se descubrió que la máquina interfería seriamente con calladas telefónicas locales. La aventura puso fin antes de la primera guerra mundial. Según un rumor, un hombre de negocios neoyorquino, enfurecido por las constantes interferencias de la red, entró en el edificio donde se alojaba el telarmonio y lo destruyó, lanzando piezas de la maquinaria al río Hudson. El último telarmonio estuvo operativo hasta 1916 y, de haber sobrevivido al crash de Wall Street y la Primera Guerra Mundial, le habría matado la popularización de la transmisión de radio y la amplificación.

A pesar de su destino final, el telarmonio desencadenó el nacimiento de la música electrónica. El compositor e intelectual italiano Ferruccio Busoni, inspirado por la máquina en la cúspide de su popularidad, se inspiró para escribir "Esbozo de una nueva estética de la música" (1907), que se convirtió en un llamamiento e inspiración para la nueva generación de compositores electrónicos como Edgard Varèse y Luigi Rusolo.

No ha sobrevivido ninguna grabación conocida del telarmonio/dinamófono, aunque Arthur T. Cahill, hermano de Thaddeus, en 1950 estaba intentando encontrar un lugar, sin éxito, un lugar para el prototipo, desapareciendo esta máquina histórica. Los principios subyacentes al telarmonio aún se usan en el órgano Hammond diseñado a principios de la década de 1930.

Fuente: 120 years

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