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Explicaciones de las diez plagas de Egipto

En la Biblia, Egipto es castigado con plagas para convencer al faraón de dejar a los hebreos marcharse del país. Aunque se mencionan con número y orden variable (Salmos 78:44-51 y Salmos 105:28-35), el Éxodo suele usarse como referencia. Estos sucesos se describen como milagrosos pero, ignorando su historicidad, ¿son plausibles? De serlo, podrían socavar la necesidad de una intervención divina o interpretarse como confirmación de su acción. Os dejo a vosotros sacar conclusiones.

Desafío a los dioses

Algunas de las plagas podrían haber sido un desafío directo a los dioses egipcios, que habrían sido incapaces de proteger a sus adoradores.

Aunque los antiguos egipcios no tenían un dios del propio Nilo, sí tenían dioses relacionados con aspectos de él, como Hapi, el dios de la crecida del Nilo, además de ser un eje fundamental de su religión y economía, considerándolo una fuente de vida. La transformación del agua en sangre amenazaría su propia existencia. La plaga de ranas habría repudiado a la diosa rana Heket, defensora del hogar y protectora de las últimas etapas del embarazo. La peste del ganado habría afectado, entre otros, al ganado vacuno sagrado en Egipto, especialmente las personificaciones divinas como el toro Apis o el toro Mnevis. Podría haber sido un desafío directo a Hathor, diosa de la belleza, el amor y la maternidad, representada como una vaca. La lluvia de fuego y granizo habría sido una afrenta a la diosa celeste Nut, que no habría podido protegerles. Esta y la plaga de langostas habrían señalado la ineficiencia de los dioses de los cultivos. Las tinieblas habrían oscurecido el Sol, manifestación de Ra, mientras la muerte del primogénito señalaría la ausencia de poder del faraón, manifestación terrestre de Horus.

1. Ríos de sangre


Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre: Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y tendrán asco los Egipcios de beber el agua del río. Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra. Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara hirió las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.
Éxodo 7:17-21

Un río puede enrojecerse por el arrastre de sedimentos producido por fuertes lluvias en terrenos áridos. Estos sedimentos obstruirían las mucosas de las branquias de los peces, matándolos y acumulando sus cadáveres que se pudrirían en el agua estancada, provocando el hedor.

La presencia de flagelados de las montañas, como Euglena sanguinea y Haematococcus pluvialis, llevados por el Nilo Azul por un aumento de las lluvias en su nacimiento provocaría también el enrojecimiento del agua y la muerte de los peces por el agotamiento del oxígeno. Un fenómeno así comenzaría entre julio y agosto con un máximo en septiembre y descendiendo hasta noviembre.

2. Invasión de ranas


Y si no lo quisieres dejar ir, he aquí yo heriré con ranas todos tus términos: Y el río criará ranas, las cuales subirán, y entrarán en tu casa, y en la cámara de tu cama, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, y en tu pueblo, y en tus hornos, y en tus artesas:  Y las ranas subirán sobre ti, y sobre tu pueblo, y sobre todos tus siervos.  Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, arroyos, y estanques, para que haga venir ranas sobre la tierra de Egipto. Entonces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto. Y los encantadores hicieron lo mismo con sus encantamientos, é hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto. Entonces Faraón llamó á Moisés y á Aarón, y díjoles: Orad á Jehová que quite las ranas de mí y de mi pueblo; y dejaré ir al pueblo, para que sacrifique á Jehová. Y dijo Moisés á Faraón: Gloríate sobre mí: ¿cuándo oraré por ti, y por tus siervos, y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti, y de tus casas, y que solamente se queden en el río? Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Se hará conforme á tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová nuestro Dios: Y las ranas se irán de ti, y de tus casas, y de tus siervos, y de tu pueblo, y solamente se quedarán en el río. Entonces salieron Moisés y Aarón de con Faraón, y clamó Moisés á Jehová sobre el negocio de las ranas que había puesto á Faraón. E hizo Jehová conforme á la palabra de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos, y de los campos. Y las juntaron en montones, y apestaban la tierra.
Éxodo 8:2-14

La época de apareamiento de las ranas coincidirían con las crecidas del río, momento en el que serían fácilmente visibles en su búsqueda de charcas donde depositar sus huevos. Conforme crecen, estas abandonarían su lugar de nacimiento, pero no todas sobrevivirían. De morir sin ser presas de depredadores o carroñeros, no les quedaría más que descomponerse. Junto al material arrastrado por la inundación, la peste sería notable.

Otra explicación es que tras una época de abundantes lluvias emergieran del suelo más sapos de espuelas (Pelobatidae) de lo habitual. Sin embargo, su distribución debería haber sido más extensa, ya que la zona más cercana a Egipto donde se encuentran son los alrededores del mar Egeo.

Una explicación más consistente es que los cadáveres de los peces habrían invadido el biotopo de las ranas, que invadirían las casas y campos para sobrevivir al intenso Sol y donde tendrían fuentes de agua cercanas. Al venir de un entorno contaminado por los cadáveres, es probable que llegaran enfermas y esta fuera la causa de su muerte. El Bacillus anthracis presente en aguas contaminadas podría ser el responsable. Al depender de pozos sin contacto directo con el Nilo, las personas y el ganado no se verían afectados. Este fenómeno podría haber ocurrido en agosto.

3. Piojos

Entonces Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto. Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su vara, é hirió el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como en las bestias: todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto.
Éxodo 8:16-17
De igual manera, con la lluvia se formarían charcos, revitalizaría la vegetación y se manifestarían todo tipo de criaturas, entre las que se incluirían aquellas referidas como "pulgas". Con una inundación excesiva, llegarían a zonas hasta entonces exentas.

4. Moscas

Y Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale á las aguas; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Porque si no dejares ir á mi pueblo, he aquí yo enviaré sobre ti, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, y sobre tus casas toda suerte de moscas; y las casas de los Egipcios se henchirán de toda suerte de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estuvieren. Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual mi pueblo habita, para que ninguna suerte de moscas haya en ella; á fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal. Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, y sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el país de Egipto; y la tierra fué corrompida á causa de ellas.
Éxodo 8:20-24
El agua también sería el lugar de cría de las larvas de mosca que emergerían en enjambres que parecerían nubes, como ocurre en el lago Malawi. En este caso serían las moscas macho las que se arremolinarían, amenazando con asfixiar a las personas y al ganado. Gosén habría salido indemne debido a que disfrutaría de clima más similar al mediterráneo y la plaga habría comenzado en los primeros meses de invierno.

5. Peste del ganado

He aquí la mano de Jehová será sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con pestilencia gravísima: Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel. Y Jehová señaló tiempo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra. Y el día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno. Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Mas el corazón de Faraón se agravó, y no dejó ir al pueblo.
Éxodo 9:3-7

Si la inundación aumentó el número de insectos, estos podían haber actuado como vectores de enfermedades para el ganado. Dado que permanecía en los establos de mayo a diciembre, habría ocurrido en enero, cuando habrían pastado en los campos donde murieron las ranas, pero sin afectar a todo el ganado, ya que también son víctimas del fuego y del granizo.

6. Úlceras

Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y espárzala Moisés hacia el cielo delante de Faraón: Y vendrá á ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, el cual originará sarpullido que cause tumores apostemados en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto. Y tomaron la ceniza del horno, y pusiéronse delante de Faraón, y esparcióla Moisés hacia el cielo; y vino un sarpullido que causaba tumores apostemados así en los hombres como en las bestias.
Exodo 9:8-10
De nuevo, las moscas pudieron causar las úlceras. Concretamente, las moscas negras muerden y segregan anticoagulantes. Inicialmente es imperceptible, pero terminan provocando un potente picor e inflamación que acaba infectándose. Otra candidata es la mosca de los establos (Stomoxys calcitrans) que deja sus huevos en excrementos y restos vegetales. Suele picar en las extremidades y serviría como vector del B. anthracis provocando carbunco cutáneo y manifestándose con úlceras.

7. Lluvias de fuego y granizo

He aquí que mañana á estas horas yo haré llover granizo muy grave, cual nunca fué en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. Envía, pues, á recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre ó animal que se hallare en el campo, y no fuere recogido á casa, el granizo descenderá sobre él, y morirá. De los siervos de Faraón el que temió la palabra de Jehová, hizo huir sus criados y su ganado á casa: Mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo. Y Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto. Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego discurría por la tierra; y llovió Jehová granizo sobre la tierra de Egipto. Hubo pues granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fué habitada. Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo hirió el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país. Solamente en la tierra de Gosén, donde los hijos de Israel estaban, no hubo granizo. Entonces Faraón envió á llamar á Moisés y á Aarón, y les dijo: He pecado esta vez: Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos. Orad á Jehová: y cesen los truenos de Dios y el granizo; y yo os dejaré ir, y no os detendréis más. Y respondióle Moisés: En saliendo yo de la ciudad extenderé mis manos á Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra. Mas yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia del Dios Jehová. El lino, pues, y la cebada fueron heridos; porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña. Mas el trigo y el centeno no fueron heridos; porque eran tardíos.
Éxodo 9:18-32
Aunque no son fenómenos comunes, las tormentas de granizo son posibles en el Alto Egipto. En condiciones concretas, pueden producirse granizos con el tamaño e intensidad suficientes para causar daños materiales y personales. Podría coincidir con la tormenta eléctrica que arrojara "fuego". La época típica de cosecha del lino habría sido a comienzos de enero, mientras la cebada se recogería tres semanas después, en febrero. El trigo y el centeno se recogerían a finales de marzo. Debido a la inundación, la recogida, especialmente la del lino, se habría pospuesto, arriesgándose a sufrir por los granizos de principios de febrero.

Si Gosén disfrutaba de un clima mediterráneo, este fenómeno habría sido más típico de comienzos de otoño o finales de primavera.

8. Langostas


Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan. Y si aún rehusas dejarlo ir, he aquí que yo traeré mañana langosta en tus términos, la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que quedó salvo, lo que os ha quedado del granizo; comerá asimismo todo árbol que os produce fruto en el campo: Y llenarse han tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los Egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y volvióse, y salió de con Faraón. Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo nos ha de ser éste por lazo? Deja ir á estos hombres, para que sirvan á Jehová su Dios; ¿aun no sabes que Egipto está destruido? Y Moisés y Aarón volvieron á ser llamados á Faraón, el cual les dijo: Andad, servid á Jehová vuestro Dios. ¿Quién y quién son los que han de ir? Y Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas: con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque tenemos solemnidad de Jehová. Y él les dijo: Así sea Jehová con vosotros como yo os dejaré ir á vosotros y á vuestros niños: mirad como el mal está delante de vuestro rostro. No será así: id ahora vosotros los varones, y servid á Jehová: pues esto es lo que vosotros demandasteis. Y echáronlos de delante de Faraón. Entonces Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para langosta, á fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó. Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y á la mañana el viento oriental trajo la langosta: Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y asentóse en todos los términos de Egipto, en gran manera grave: antes de ella no hubo langosta semejante, ni después de ella vendrá otra tal; Y cubrió la faz de todo el país, y oscurecióse la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; que no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, por toda la tierra de Egipto.
Éxodo 10:3-15

Las langostas son la fase adulta y gregaria de los saltamontes. Las langostas del desierto (Schistocerca gregaria) viven ocultas como saltadoras en los humedales, madurando con en las aglomeraciones con otros ejemplares. Inicialmente se forman grupos dispersos, pero van combinándose. Este cambio suele ocurrir tras periodos de sequía, cuando la vegetación aumenta con las lluvias y los saltamontes acumulan en pequeños espacios. Si las condiciones son óptimas, pueden crecer rápidamente varias generaciones y ocasionar dañinas plagas que arrasan con los cultivos.

9. Tinieblas


Y Jehová volvió un viento occidental fortísimo, y quitó la langosta, y arrojóla en el mar Bermejo: ni una langosta quedó en todo el término de Egipto. Mas Jehová endureció el corazón de Faraón; y no envió los hijos de Israel. Y Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres días por toda la tierra de Egipto. Ninguno vió á su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.
Éxodo 10:19-23
El fuerte viento pudo traer oscuras nubes de tormenta. Una tormenta de arena tendría el mismo resultado y sería palpable. Incluso es posible la combinación de ambos, ya que en zonas desérticas, las tormentas de arena pueden ser provocadas por el flujo de aire de las tormentas eléctricas, desplazándose en sentidos opuestos. Es probable que la tormenta de arena sea consecuencia de la tormenta de granizo anterior, ya que la destrucción de la vegetación habría limitado la contención de la arena. Siguiendo los acontecimientos, habría sucedido entre marzo y mayo.

Una hipótesis alternativa sugiere un eclipse, pero no explicaría nada más allá de la propia oscuridad.

10. Muerte de los primogénitos

Y dijo Moisés: Jehová ha dicho así: A la media noche yo saldré por medio de Egipto, y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras la muela; y todo primogénito de las bestias. Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fué, ni jamás será. Mas entre todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua: para que sepáis que hará diferencia Jehová entre los Egipcios y los Israelitas.
Éxodo 11:4-7
Habría ocurrido en el mes de Abib (marzo-abril), coincidiendo con la cosecha del trigo y la festividad de Mazzoth (1). El texto original no se habría referido a la muerte de los primogénitos por acción del ángel de la muerte, sino a la destrucción del primer fruto, que en esta época era el trigo. Si los israelitas salieron indemnes de varias de las plagas, debían de tener trigo para hacer el pan ácimo necesario en este festival.

Diversidad de fuentes

Posiblemente os preguntéis por qué he citado los textos con distintos colores. En una entrada anterior ya mencioné como el texto es una mezcla de fuentes, una especie de monstruo de Frankestein literario que intenta mantener su coherencia, pero que frecuentemente se contradice. Teniendo en cuenta que las plagas se mencionan varias veces en la Biblia, quería ofreceros las distintas versiones en el propio Éxodo.

En la fuente E se habla de una negociación donde Moisés no pide la liberación de su pueblo, sino celebrar un festival en el campo (1), sin mencionar que no volverían. Cuando el faraón dice que lo hagan en tierras egipcias, Moisés le responde que el ritual sería ofensivo para Egipto. El faraón consiente, pidiendo que no vayan muy lejos (2), pero, para asegurar su regreso, solo permite ir a los hombres. Cuando Moisés le replica que irán todos, permite ir a las mujeres, pero no a los animales, pero Moisés le aclara que los necesitarán para los sacrificios. El faraón se rinde tras la última plaga, pero este desarrollo no está presente en la fuente P.

Un dato curioso es que en Éxodo 9:30 está la única mención del Pentateuco, los primeros cinco libros bíblicos, de "Dios YHWH".

Notas

  1. Mazzoth, festividad del inicio del año (primavera) donde comerían pan ácimo y que acabaría combinándose con la Pascua.
  2. Quizás en Gosén, en el noroeste de Egipto.

Fuentes

  • Vos, H. (1999). Nelson's New Illustrated Bible Manners and Customs: How the People of the Bible Really Lived. Thomas Nelson.
  • Wotton, R. S. (2007). The Ten Plagues of Egypt. Opticon1826, (3).
  • Hort, G. (1957). The plagues of Egypt. Zeitschrift für die alttestamentliche Wissenschaft, 69(1-4), 84-103. 
  • Hort, G. (1958). The plagues of Egypt. Zeitschrift für die alttestamentliche Wissenschaft, 70(1), 48-59.
  • Friedman, R. E. (2009). The Bible with Sources Revealed. Harper Collins. 

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