Resolviendo la incógnita

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6 cosas que no sabías sobre el agua

martes 10 de noviembre de 2009

Nos dieron la vara con que era un líquido incoloro, insípido e inodoro. Aprendimos su ciclo y sus estados físicos, los ríos y mares que forman e incluso nos hartamos de hacer reacciones con ella incorporada. Pero a pesar de todo eso, no sabemos ni la mitad de ella y encima otras tantas están mal o incompletas. Como habréis podido deducir rápidamente si empezáis a leer a partir de esta línea, hablo del agua.

Ahora podéis sentiros afortunados, porque vais a ser iluminados por nuevos y fascinantes conocimientos que os aportarán un gran cambio en la vida (aunque no esperéis ligar más o ser millonarios).

El agua caliente se congela antes que el agua fría

La reacción de cualquier persona que me lea es que estoy loco y que no puede ser, que a la fría le queda menos para congelarse. La verdad es que ambas afirmaciones son ciertas. Sin embargo, no puedo dejar sin respuesta a alguien que me califique de demente. Pero para explicarlo hay que contar la historia de Erasto B. Mpemba.

Erasto era un estudiante de un instituto de Tanzania que en 1963 estaba haciendo helado en las clases de cocina. Al congelar las distintas mezclas descubrió que la que estaba caliente se congelaba antes que la fría. Cuando le preguntó a su profesor sobre este fenómeno, este respetuosamente se rió en su cara diciéndole:  "Todo lo que puedo decir es que eso es física Mpemba y no física universal".

Como, a pesar de su extrema confianza en las palabras de Mpemba, el profesor no le podía ayudar, acudió a un profesor de física, quien confirmó mediante un experimentos sus palabras. Este fenómeno se llamó el "Efecto Mpemba", y ya había sido descrito por Aristóteles, Francis Bacon y René Descartes.

Hay muchas explicaciones posibles ante este desconcertante efecto. Solo se ha confirmado que se hace mejor con diferencias de temperatura mayores a 30ºC.

Como un pene enorme te permite reproducirte aunque estés pegado a una roca

sábado 7 de noviembre de 2009
Si vives pegado a una roca es complicado encontrar pareja y más tener hijos con ella. Existen métodos para reproducirse sin tener contacto físico, pero un gran pene evita cualquier problema. Debe ser lo suficientemente grande para reproducirte con tus vecinas. Este sería el caso de la bellota de mar (Semibalanus balanoides), perteneciente al grupo de los cirrípedos (percebes). Gracias a la evolución, han conseguido un pene más largo que el resto del cuerpo que les permiten reproducirse con sus vecinos. El pene le crece de nuevo cada vez que llega la época de apareamiento.


Mating barnacles from Casey Dunn on Vimeo.

Las bellotas de mar son hermafroditas, es decir, que tienen órganos sexuales femeninos y masculinos. Los especímenes de las fotos de abajo se han separado de la roca y se les ha puesto boca abajo. Se pueden identificar fácilmente dos cúmulos de huevos amarillos. Los testículos son las zonas blancas de alrededor del cuerpo y el pene se encuentra en medio de todos estos órganos.


Durante el apareamiento, el pene de un espécimen se inserta en la cavidad corporal del otro, y es entonces cundo se libera el esperma. Cada uno puede ser fertilizado por varios compañeros, lo que significa que cada larva puede tener varios padres distintos. El desarrollo del embrión permanece dentro de la madre durante varias semanas antes de que se liberen las larvas.

Las pruebas de paternidad de las larvas realizadas por David Rand indican que los más cercanos no suelen ser los padres, lo que sugiere que el apareamiento podría ser un proceso selectivo influenciado por algo más que la disponibilidad de los vecinos. El pene del percebe muestra una gran capacidad de adaptación. J. Matthew Hoch ha mostrado como los percebes que crecen donde hay olas fuertes tienen penes más gruesos. Los percebes mostrados aquí fueron recogidos por el estudiante graduado en Brown, Patrick Flight, quien junto con David Rand, los usó como modelos para estudiar el genoma evolutivo. Las fotos y el vídeo son de Stefan Siebert.

 En inglés: CreatureCast

Fulguritas, los rayos petrificados

miércoles 4 de noviembre de 2009

Pocos fenómenos naturales son tan poderosos y efímeros como los rayos, o eso se suele creer. Las fulguritas o "rayos petrificados", son  huellas cristalinas que se quedan en la arena o en las rocas expuestas. Tan frágiles como hermosas, las fulguritas son la segunda mejor cosa que coger después de poder contener un rayo en la mano.

La palabra fulgurita deriva de "fulgur", que significa rayo en latín. Eso es solo parte de la historia, la acción comienza cuando el rayo golpea el suelo. De promedio, un rayo tiene un gigajulio de energía - suficiente poder para alimentar una casa durante una semana, o 300 kilowatios-hora. Cuando cae en el suelo hace su presencia vaporizando la tierra y la arena a lo largo de su trayectoria, bifurcándose hasta los 6 metros de profundidad. La temperatura del silicio (dióxido de silicio) alcanza los 50.000 grados convirtiéndose en un tubo hueco alineado, lo que esencialmente es un cristal: la fulgurita.

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