Ir al contenido principal

¿Los microondas destruyen los nutrientes y provocan cáncer?

Tened por seguro que él no morirá de cáncer
Las ondas electromagnéticas son una de las armas que utilizan los charlatanes para meter miedo a la gente. Generalmente lo hacen aludiendo a que estas producen cáncer, como suelen decir con las antenas de telefonía. También confunden a la gente haciéndoles creer que si cocinan una comida con el microondas, todos los nutrientes desaparecerán y/o se convertirán en cancerígenos, como si los alimentos se transmutaran en un pedazo de uranio.

Ahora bien, ¿qué tiene esto de cierto? Es verdad que el calor puede romper los enlaces de las moléculas y alterar la composición de lo que se esté calentando. Por ejemplo, cuando freímos un huevo, sus proteínas se desnaturalizan irreversiblemente. Asumiendo esto, ¿en qué grado se altera la composición? y ¿es esto necesariamente perjudicial?.

Desde el punto de vista físico, las microondas no tienen suficiente energía para romper los enlaces entre las moléculas. Son las radiaciones ionizantes como parte del espectro ultravioleta, los rayos X y gamma los que tienen esta capacidad. Si no fuera así, si los enlaces se rompieran con ondas electromagnéticas menos energéticas, nos freiríamos como vampiros (no "crepusculianos") al salir a la calle durante el día.

Ahora bien, aunque no destruye la comida, sí que altera su composición. Esto no da la razón a quienes afirman que los microondas son malos, ya que cualquier método de cocción alterará en mayor o menor medida la composición de la comida. Si no fuera así, tras cocinar el alimento, posiblemente seguiría crudo pero más caliente.

Cada método de cocción alterará de una forma o de otra el alimento. Hay muchas variables que influyen aparte del método de cocción, como el tiempo que tardemos, la temperatura, la cantidad de agua y, por supuesto, qué alimento se está preparando. En un estudio sobre el calentamiento del alimento con el microondas afirma que los alimentos cocinados con este métodos son nutritivamente comparables a los preparados con otros métodos.
También te puede servir para ganar alguna estrella Michelin
Estudios comparativos entre los distintos métodos muestran que siempre hay una alteración en los nutrientes. En un estudio en el que cocinaban a una trucha arcoiris (Oncorhynchus mykiss) ponía de manifiesto que las proteínas siempre se veían alteradas (aunque no lo dice, posiblemente por la desnaturalización). Al freírlo aumentaba el contenido graso y el cobre (Cu). En general siempre descendían los niveles de magnesio (Mg), fósforo (P), cinq (Zn) y manganeso (Mn), mientras que el Sodio (Na) y potasio (K) aumentaban en el microondas. Al hervirlo era cuando se perdían más minerales. Comparando el pescado crudo y cocinado, comprobaron que siempre se alteraba la composición. Los métodos más sanos para cocinarlo fueron al horno y a la parrilla.

En otro estudio en el que cocinaban judías (Vigna unguiculata), todos los métodos alteraban la composición. Al cocinarlas, cambiaban los niveles de grasas, proteínas, β-caroteno y la vitamina C. La cocción en microondas provocaba una gran pérdida de aminoácidos, pero producía una retención de vitamina B1 y  B2. Como en el caso anterior, siempre se perdían minerales, aunque en este caso se mantenían los niveles de hierro (Fe) y cobre (Cu). En ambos métodos se perdía casi por completo al inhibidor de la tripsina. Otro estudio en el que se comparaba la cocción de 8 tipos de legumbres con microondas y a presión arroja resultados similares.

Todos los métodos de cocción alteran la composición final del alimento. Una ventaja del microondas es que al preparar la comida en poco tiempo, permite conservar muchos nutrientes. Hay casos, como en la leche humana, en la que no se aconseja usar el microondas ya que disminuye la actividad de los factores anti-infectivos. En algunos casos, al contrario de lo que se suele decir, el microondas disminuye los niveles de cancerígenos de la comida.

Así que comed sin miedo. Ignorad los artículos de los típicos doctores que afirman que estamos inmersos en poderosos campos magnéticos que amenazan nuestra vida.

Comentarios

  1. ¿Has probado a vivir enfrente de un grupo de antenas de telefonía móvil? yo sí, y desde luego no se lo acosejo a nadie.

    ResponderEliminar
  2. Aunque pienses que vivir cerca de antenas de telefonía móvil es peligroso, para que eso pasase la morbilidad debería ser claramente mayor a la de una zona sin antenas además de que se pueda relacionar directamente que son las antenas, y no otra cosa, las que producen las enfermedades.

    Te recomiendo leer el artículo de la wikipedia sobre la hipersensibilidad electromagnética, que no solo habla sobre los campos electromagnéticos de las antenas sino también de los de otros aparatos. Es largo, pero creo que no te dejará dudas:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Hipersensibilidad_electromagnetica

    ResponderEliminar

Publicar un comentario en la entrada

Rellena este formulario para publicar un comentario. En las entradas con moderación de comentarios, este no se publicará hasta que sea revisado.

El spam será borrado sin piedad. No se aceptan comentarios escritos completamente con mayúsculas ni que incluyan correos electrónicos (a menos que sea estrictamente necesario). Es preferible que tengan un mínimo de coherencia.

Entradas populares de este blog

101 curiosidades sobre las cucarachas

1. Una estirpe de rancio abolengo. Los fósiles más antiguos de cucarachas datan del Carbonífero inferior (hace 360-310 millones de años). Eran tan abundantes en este período que a menudo se le conoce como la Edad de las cucarachas.

2. La diversidad de las cucarachas. Se conocen unas 3.500 especies de cucarachas (aunque hay otras fuentes que hablan de 3.700 o incluso 5.000 especies), agrupadas en 6 familias (blátidos, blatélidos, blabéridos, polifágidos, criptocércidos y nocticólidos). Sólo 40 habitan en las casas.

3. El increíble grupo cambiante. Antiguamente, las cucarachas (blatoideos o blatarios) estuvieron incluidas en el orden de los ortópteros, junto con los grillos y los saltamontes, aunque ahora pertenecen a un orden diferente, dictiópteros, que comparten —como suborden— con las mantis religiosas y, según algunas clasificaciones, las termitas. Otras clasificaciones consideran a los dictiópteros como un superorden y a los blatoideos como un orden. A pesar de ello, en la RAE no…

¿De dónde vienen los nombres de los elementos?

Tabla en espiral diseñada por el profesor Theodor Benfey
Ni se le hubiera pasado por la cabeza a Mendeliev pensar que la tabla periódica que él diseñó llegaría a albergar 118 elementos. Cuando miramos la tabla, nos encontramos con nombres conocidos como el oxígeno, el hierro y el oro, y otros que no tanto, como el molibdeno, hafnio y el itrio. Estos nombres no han sido elegidos al azar, ni en un concurso de nombres raros (aunque lo parece), cada uno de ellos tiene un origen y un significado. Por eso, para culturizarnos un poco conoceremos el origen del nombre de algunos elementos.
Hidrógeno (H): que mejor manera de empezar que con el primero de la lista. El nombre proviene del griego Hydro y genos, "formador de agua". Este nombre fue propuesto por el químico francés Antoine Lavoisier.Litio (Li): su nombre proviene de Lithos, piedra (para que calentarse más la cabeza al ponerle un nombre).Rubidio (Rb): descubierto por Bunsen (Derecha) y Kirchhoff por espectroscopia. Su nombr…

El hombre globo que no podía defecar

Algo que siempre fascina de la medicina son los casos raros, los que superan los límites de lo que creíamos posible. Como espectadores de un museo de los horrores o un circo de monstruos, observamos lo que escapa a nuestro entendimiento.  Ese interés impulsó los circos de fenómenos y, aunque perdieron su popularidad, el interés persiste, solo que ahora no deshumaniza a quien es diferente.

El "hombre globo" o la "bolsa de viento" nació con normalidad, sin mostrar nada anómalo hasta los 18 meses. exceptuando un gran abdomen, irregularidades intestinales y estreñimiento. Conforme crecía, también lo hacía el tamaño de su abdomen y su estreñimiento. A los 16 su colon podía pasar un mes sin exhibir movimiento y a los 20 se exhibió en un Dime Museum(1) con los nombres con los que empecé este párrafo.