Ir al contenido principal

Demonios con un pasado común

Baal en el Diccionario infernal
Los demonios son algo supuestamente prohibido, de lo que, según algunas religiones, hay que alejarse, pero, inexplicablemente, terminan generando más interés que los soporíferos y contradictorios versículos del libro que los condena.

Ese interés se traduce de varias formas. Por una parte, cualquier serie en la que haya enfrentamientos contra entes sobrenaturales termina con los demonios, o al menos son el paso previo a luchar contra dioses y afines. La progresión es siempre la misma. Por otra parte, tanto si te ha interesado alguna vez la demonología como si no, habrá nombres que te sonarán: Belcebú, Belfegor, Baal, Astaroth, etc.

En el ámbito común se usan como maneras de llamar a Satán, el demonio antes conocido como Lucifer. En correos electrónicos, entradas de blog y de webs como Taringa, cuando se mencionan, siempre se diferencian según su título nobiliario en el infierno y el número de demonios que lidera. Aún así, la falta constante de fuentes hace pensar que todo es una invención de alguien sentado frente a un ordenador (en vez de ser una invención más arcaica).
Imagen de Belcebú en el Diccionario infernal

Para empezar, todas esas descripciones que se pueden encontrar en internet vienen de grimorios como  el Ars Goetia, primera sección de La llave menor de Salomón (s. XVII), y del Diccionario infernal (1818). Con los dibujos pasa lo mismo. Una edición de mediados del siglo XIX del Diccionario infernal representó a los demonios como quimeras o animales antropomorfos.

Ahora bien, es sabido que muchos demonios eran antiguos dioses de otras culturas. La razón por el que hay demonios con nombres parecidos (Belcebú, Belfegor o Baal) es la misma. En Oriente Medio,  cuando los fenicios y babilonios aún habitaban la zona, Baal era un título que significaba "señor" o "maestro", mientras que Baalat era su equivalente femenino. Los patrones de una ciudad eran el Baal, "señor", de esa ciudad, de forma similar a como pasa actualmente con las vírgenes que tienen distintas distintas manifestaciones. Así, todos estos demonios fueron en su momento patrones de ciudades en tiempos pre-bíblicos. 

Normalmente, cuando se habla de Baal, se está mencionando a Hadad, dios del trueno y la lluvia de la zona del Levante. En 1 Reyes 18 se puede comprobar como Elías reta a los profetas de Baal a atraer la lluvia.  Cuando estos fracasan, los matan.

Belcebú es conocido como "señor de las moscas", usado peyorativamente para referirse al señor de Ecrón mencionado en 2 Reyes 2-3 y 16. Este vuelve a ser mencionado en Marcos 3:22. El nombre original podría haber sido Baal-zebub, que aparte de "señor de las moscas" es interpretado como "señor de la vivienda (celestial)" o Baal-zebul, "Baal el exaltado".
Belfegor en el Diccionario infernal
Belfegor se origina a partir de Baal-Peor y también es mencionado en el Antiguo Testamento.  En Números 25, se cuenta como los israelitas tienen relaciones prohibidas con las mujeres moabitas, adorando también a su dios Baal-Peor. Esto provoca la ira de dios, quien ordena a sus fieles a matar hasta el último de los adoradores de Baal-Peor. Este estaba asociado con el monte Peor o Petor, Pitru para los asirios, al este del río Eúfrates.

En algunas publicaciones antiguas, como The Classical Journal, Volumen 9 (1814), Baal-Peor significa "Señor de la casa de Horus", dado que Peor no era nada más que Or, el nombre egipcio de Horus, con el artículo definido Pi. Aunque también se dice que, según unos textos en arameo de Dier Alla, el profeta Baalam, mencionado en el Antiguo Testamento, era un profeta de Shamash, dios solar, por lo que Baal-Peor también podría ser él. Personalmente, debido a la falta de fuentes fiables, es una afirmación que no he podido confirmar, aunque el texto en arameo de Dier Alla posiblemente sea este.
Astaroth en el Diccionario infernal
Por último, aunque no empiece por b, tenemos a Astaroth. En el Tanaj dice que la forma del plural masculino de Baal era Baalim, y su femenino plural, Astarot. No obstante, como se ha dicho antes, el femenino es Baalat, como en el caso de Baalat Gebal (denominada también Atargatis o Baaltis), patrona de Biblos.

Su origen es más intrincado. Astarot es una diosa madre semítica que recibió muchos nombres porque era adorada por muchos pueblos. Los acadios la llamaron Ashratum, los hititas Ashertu, en Ugarit, Asera o Athirat, los egipcios Qadesh o Ashira en Arabia. Era esposa de Anu, dios del cielo sumerio, y El, dios supremo en Ugarit. Dado que se cree que El y Yahvé fueron el mismo dios, Asera/Athirat/Astarot, era su esposa, existiendo pruebas que apoyan esta hipótesis. En algunas menciones bíblicas se la llama "Reina del cielo". Astarot no se debe confundir con Astarté, nombre griego que recibía la diosa Ishtar o Inanna.

Como podéis comprobar, todos estos dioses o demonios tienen un pasado común en el Levante y Mesopotamia. En todos los casos, la Biblia condena a todos los que les adoraron en vez de dedicarse exclusivamente a Yahvé. A veces, como con Belcebú y Belfegor, no se conoce nada sobre ellos anterior a su aparición en la Biblia.

Comentarios

  1. deseo saber que demonio es representado como una cucaracha

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

En las entradas con moderación de comentarios, este no se publicará hasta que sea revisado.

No se aceptan comentarios incoherentes, en mayúsculas, con correos electrónicos (salvo necesidad) ni spam.

Lo más popular de la semana

¿Pueden los ojos cambiar de color?

Es ampliamente conocido que los bebés suelen nacer rubios y con los ojos azules debido a que aún no poseen el pigmento que les da el color. Cuando producen melanina los ojos y el pelo se oscurecen. Esto cambio suele producirse en niños blancos que no sean rubios ni tengas ojos azules. Lo que no es tan conocido es que el color de los ojos no es fijo.

Puede ser que conozcas algún caso. Puede que, al haber pasado en un lapso de tiempo tan largo, ni te fijaras o pensaras que es una percepción tuya, pero es real. Las causas pueden ser el envejecimiento normal, una enfermedad o un medicamento, como el latanoprost. La enfermedad puede ser una  ciclitis heterocrómica de Fuchs (CHF), el síndrome de Claude-Bernard-Horner o un glaucoma pigmentario, entre otros.

¿Por qué inflamable significa flamable?

En el episodio 18 de la temporada 12 de Los Simpsons, Trilogía del error, estrenado el 19 de abril de 2001, el Dr. Nick se sorprende cuando, tras explotar una bombona de éter, descubre que inflamable significa flamable. La gracia reside en que "in-" es un prefijo negativo que otorga el significado opuesto a la palabra que acompaña. Antes de "l" y "r", el prefijo pierde la "n", mientras que antes de "p" y "b", se convierte en una "m". Con esto en mente, ¿no sería lógico que lo inflamable fuera incapaz de arder en llamas?

101 curiosidades sobre las cucarachas

1. Una estirpe de rancio abolengo. Los fósiles más antiguos de cucarachas datan del Carbonífero inferior (hace 360-310 millones de años). Eran tan abundantes en este período que a menudo se le conoce como la Edad de las cucarachas.

2. La diversidad de las cucarachas. Se conocen unas 3.500 especies de cucarachas (aunque hay otras fuentes que hablan de 3.700 o incluso 5.000 especies), agrupadas en 6 familias (blátidos, blatélidos, blabéridos, polifágidos, criptocércidos y nocticólidos). Sólo 40 habitan en las casas.
3. El increíble grupo cambiante. Antiguamente, las cucarachas (blatoideos o blatarios) estuvieron incluidas en el orden de los ortópteros, junto con los grillos y los saltamontes, aunque ahora pertenecen a un orden diferente, dictiópteros, que comparten —como suborden— con las mantis religiosas y, según algunas clasificaciones, las termitas. Otras clasificaciones consideran a los dictiópteros como un superorden y a los blatoideos como un orden. A pesar de ello, en la RAE no…

¿De dónde vienen los nombres de los elementos?

Tabla en espiral diseñada por el profesor Theodor Benfey
Ni se le hubiera pasado por la cabeza a Mendeliev pensar que la tabla periódica que él diseñó llegaría a albergar 118 elementos. Cuando miramos la tabla, nos encontramos con nombres conocidos como el oxígeno, el hierro y el oro, y otros que no tanto, como el molibdeno, hafnio y el itrio. Estos nombres no han sido elegidos al azar, ni en un concurso de nombres raros (aunque lo parece), cada uno de ellos tiene un origen y un significado. Por eso, para culturizarnos un poco conoceremos el origen del nombre de algunos elementos.
Hidrógeno (H): que mejor manera de empezar que con el primero de la lista. El nombre proviene del griego Hydro y genos, "formador de agua". Este nombre fue propuesto por el químico francés Antoine Lavoisier.Litio (Li): su nombre proviene de Lithos, piedra (para que calentarse más la cabeza al ponerle un nombre).Rubidio (Rb): descubierto por Bunsen (Derecha) y Kirchhoff por espectroscopia. Su nombr…

¿Por qué los gatos tienen 7 o 9 vidas?

A veces los gatos son un misterio. Se dice que los gatos tienen siete vidas, pero en otros países tienen nueve. En principio parece seguir la típica tendencia por la que todo es mejor en otros países y hasta los gatos duran más. Es normal que nos liemos, si nos angustiamos buscándole tres patas. Pero, ¿de dónde viene sus múltiples vidas?

Los 16 placeres: la primera obra sexual censurada por el Vaticano

En 1524, Marcantonio Raimondi publicó I Modi (Las maneras), también conocido como Los dieciséis placeresDe omnibus Veneris Schematibus, donde mostraba 16 grabados de posturas eróticas basadas en las pinturas de encargadas a Giulio Romano por Federico II Gonzaga para el nuevo Palacio del Té en Mantua. Sin embargo, el Vaticano no vio con buenos ojos su publicación, por lo que el papa Clemente VII ordenó encarcelar a Marcantonio y destruir todas las copias de su obra.

El hombre con la sangre "dorada"

Sus médicos lo llevaron a la frontera. Así era más rápido: si donaba en Suiza, el proceso se enlentecería rellenando papeles y autorizaciones. La enfermera en Annemasse, Francia, podía ver por la bolsa de sangre destinada a París que esta era bastante inusual. Pero cuando leyó los detalles, se le abrieron los ojos. No había duda que era imposible para este hombre estar sentado a su lado, no solo vivo, sino también sano. Thomas sonrió. Muy pocas personas en el mundo sabían que su grupo sanguíneo podía existir. E incluso menos la compartieron. En 50 años, los investigadores solo han encontrado a unas 40 personas en el planeta con el mismo tipo de valiosa sangre en sus venas.